CIMA, con una experiencia adquirida en casi 60 años de actividad en el sector del almacenamiento de productos cerámicos, y gracias al continuo diálogo con los fabricantes con el objetivo de comprender y resolver los problemas pertinentes a la manipulación y el transporte, en el año 2016 presentó en el mercado la primera y única caja de hierro galvanizado, modular y reutilizable.
La caja CIMA es un producto innovador, único en su género, y que, respecto a las tradicionales bandejas y caballetes de embalaje verticales de madera, ofrece numerosas ventajas tanto prácticas como económicas, todo ello tutelando al medio ambiente.
La Caja CIMA nace para optimizar el almacenamiento de las losas cerámicas de gran formato, hoy cada vez más solicitadas y utilizadas en el mercado de los revestimientos de construcción, pero también más frágiles que los formatos estándar.
Partiendo de las medidas de las piezas que deben contener, CIMA suministra cajas a medida permitiendo salvaguardar la integridad del contenido gracias a una barrera resistente como una coraza frente a los esfuerzos y choques. El esmerado diseño de la CAJA permite alojar un mayor número de elementos con respecto a los sistemas tradicionales de madera y su modularidad ofrece la posibilidad de superponer y apilar varias bandejas una sobre otra: esto significa una mayor cantidad de elementos transportables y almacenables con la consiguiente reducción del espacio ocupado en el almacén o en el contenedor, a igualdad de peso de la bandeja. El volumen reducido y la posibilidad de reutilizarla por varios ciclos permite, respecto a los sistemas tradicionales, la amortización de los costes y un ahorro a corto plazo.
Además, al estar totalmente fabricada en hierro, material ignífugo, inerte, no inflamable y atóxico, se elimina completamente el riesgo de incendio, además de no favorecer la proliferación ni ser atacada por los microorganismos: esto permite proteger el material, los ambientes de depósito y la incolumidad de los trabajadores encargados de la manipulación.
Por último, la CAJA es totalmente desmontable y reutilizable, casi al infinito; como alternativa a su reutilización, todo el material que la compone puede ser revendido/reciclado obteniendo así un retorno económico.